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Clínica de cáncer

El Dr. Hernández Porras tiene más de 20 años de experiencia en el tratamiento del cáncer de vías urinarias, habiendo incorporado la técnica laparoscópica desde 2003 a estos padecimientos, obteniendo en los casos de diagnóstico temprano la curación de la enfermedad con mínima incomodidad.

Acompaña la decisión del manejo de los medicamentos (fármacos antineoplásicos) y conoce ampliamente la farmacocinética e interacciones con otras drogas. También, participa activamente en protocolos de investigación de medicamentos, lo que le permite tener acceso a algunos que incluso no son todavía comercializados por la farmacia. Aborda el tema con sus pacientes de forma directa y clara, siempre dispuesto a resolver cualquier duda que puedan tener.

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Egresado de la Escuela de Medicina de la UNAM (ENEP Iztacala) con postgrado en Oncología Médica por el Centro Médico Nacional 20 Noviembre (ISSSTE) y Maestría en Metodología de la Investigación Clínica (UNAM).

Dra. Grecia de la Toba Avitia

Médico Adscrito, al servicio de Radio Oncología, Clínica IMSS, número 20, Tijuana, B.C.

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El cáncer de próstata se presenta en 1 de cada 6 hombres mayores de 40 años.

Actualmente en el 2020 el cáncer de próstata es el 1er lugar en presentación y la 2da causa de muerte (de acuerdo a la sociedad americana de cáncer) debido a su frecuencia es muy importante detectar este problema a tiempo ya que si al momento del diagnóstico se encuentra localizado, la cirugía prostática en más del 90% de los pacientes es curativa, contrario a lo que en general se piensa respecto a que el cáncer solamente se puede controlar durante un tiempo y eventualmente avanza o se disemina. De aquí la importancia de acudir al urólogo año con año para que en caso de que este cáncer se desarrolle poder detectarlo oportunamente.

Hoy en día, la cirugía laparoscópica y robotica en cáncer de próstata nos ofrece las siguientes ventajas
  • Curación en la mayoría de los pacientes que tienen la enfermedad localizada.

  • Conservar las erecciones del paciente y con esto su vida sexual después de la cirugía.

  • Conservar la continencia urinaria y con esto se evita la necesidad de utilizar pañal.

  • Ambulatoria en determinados casos, esto depende del tiempo en el que se haya realizado la cirugía, el sangrado, edad y riesgos personalizados del paciente.

  • El sangrado con este tipo de cirugía es muy poco lo cual disminuye las posibilidades de transfundir al paciente.

  • El paciente regresa a sus actividades normales más rápido. Las molestias postoperatorias son mucho menores con la cirugía laparoscópica.

  • El tiempo en el que es retirada la sonda urinaria es menor en comparación con la cirugía abierta.

Cáncer de próstata

El cáncer renal ocurre con mayor frecuencia en las personas mayores de 40 años.

La forma de presentación inicial es silenciosa y dentro de los signos de alarma principalmente se encuentra el dolor de espalda (lumbalgia) y el sangrado en la orina evidente a simple vista o el que se detecta solamente por exámenes de orina (hematuria macro o microscópica).

Dependiendo del volumen del tumor al momento del diagnóstico, es el tipo de cirugía que se le ofrece al paciente, nefrectomía parcial o completa.

En ambos casos, el abordaje laparoscópica o por cirugía robotica es la mejor opción debido a que se le ofrece al paciente una recuperación rápida y con mucho menos molestias en comparación con la cirugía abierta, con la cual, para poder llegar al riñón, se debe de quitar una costilla. Con la cirugía laparoscópica o robotica bastan tres orificios de para realizar la cirugía.

Al paciente con un tumor menor de 4 cm, le realizamos nefrectomía parcial, en la cual solamente se quita la parte del riñón afectada.Este procedimiento es aprobado por la Asociación Americana de Urología, la Asociación Europea de Urología, la Confederación Americana de Urología y el Colegio Mexicano de Urología, entre los organismos de mayor importancia a nivel mundial que rigen las guías de tratamiento actuales.

La razón de quitar sólo una parte del riñón en estos casos es que hasta un 30% de los tumores de 4 cm o menores (1 de cada 3), son benignos, lo cual hace innecesario quitar el riñón completo. Además está comprobado que la nefrectomía parcial tiene el mismo resultado en el control del cáncer que la nefrectomía completa (quitar todo el riñón). La función renal disminuye normalmente con la edad. Si se toma en cuenta que el cáncer de riñón también se presenta en mayores de 40 años, quitar todo el riñón aumenta la frecuencia de insuficiencia renal sintomática, con lo que se tendrá que someter al paciente a una dieta rigurosa o diálisis. Esta es otra razón para optar por la nefrectomía parcial en el caso de tumores renales de 4cm o menores. Se evita este tipo de complicación para que el paciente siga con su vida normal.

Cáncer renal

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El cáncer de testículo generalmente se origina en este órgano reproductor masculino, aunque puede manifestarse en los ganglios linfáticos, en el abdomen o en el tórax.

Los síntomas incluyen bultos, hinchazón o dolor en el área del escroto, la espalda baja o el abdomen, vómito, y náuseas.

Tratamiento

El tratamiento se puede dar mediante tratamiento quirúrgico en la que se extirpa el testículo, radioterapia después de la cirugía para evitar que regrese el tumor, o quimioterapia para destruir las células cancerosas residuales. En caso de presentar síntomas, es importante acudir con un médico para diagnosticar si se trata de cáncer y, de ser así, evitar que avance y se extienda a otros órganos como los pulmones.

Cáncer testicular

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El Dr. Hernández Porras le brinda tratamiento endoscópico y quimioterapia intravesical postoperatoria en los casos que sea necesario.

También en los casos con progresión del cáncer hacia las capas profundas de la vejiga, la cistectomía radical por laparoscopia o por cirugía robotica que practica el Dr. Hernández Porras en donde se extirpa la vejiga y se sustituye con la reconstrucción de una “neovejiga” a partir de intestino del mismo paciente, es un método de tratamiento que permite al paciente la recuperación mucho más rápida en comparación de la cirugía abierta tradicional.

Cáncer de vejiga